Despedida

Sobre un monte de Venus descubierto,
formando un triángulo con dos montañas,
una estrella pequeña, roja y fría,
danzaba en el ombligo de una mujer.

Al norte otras dos estrellas amarillas
se encendían y apagaban,
mientras la mujer cantaba al oído
de un hombre hastiado de placer.

El sonido de dos labios separándose
muy lentamente, tan lento que empiezan a besarse de nuevo,
funden a los cuerpos en un abrazo sin tiempo.

Se despiden sintiendo emerger de sus entrañas
la necesidad de anhelo, invadiendo sus ánimas,
obligándolos a refugiarse en cariñosas memorias.

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