La vida: espectáculo para el deleite

De quién ha de ser la pregunta.

Perdidos en la embriagues del recuerdo, producto de un constante andar sobrio desbordante de incertidumbre e indeterminación, aunadas en la incomprensión de la voluntad, se cae ante la tentación de lo memorable, de esa esperanza por lo cual habremos de repetir las experiencias que supieron alguna vez extasiarnos.

Entonces entramos al mundo de ensueño, recorremos los laberintos de la memoria y desfilamos por un sinfín de estantes que guardan los papiros de la propia empiria. Muchos espacios han de estar vacíos, los textos que se presentan inmóviles solo resguardan parte de lo escrito por los sentidos y el resto aparece en idiomas incomprensibles. De tanto en tanto, divisamos de entre lo ordinario, cofres cerrados con llaves a su lado, llaves que pese a su fácil disposición, ha de ser imposibles hacerse con ellas, el esfuerzo que demanda descolgarlas e introducirlas es agobiante. Algunas incluso se encuentran deformadas, como si un arrebato de vergüenza las hubiese quemado hasta el punto de hacerlas inservibles. Solo podemos reconstruir parte de la historia, que parece bastarnos por el momento, aunque habremos de darnos cuenta mas tarde, que será necesario, una vez más, volver a aquel rincón de la mente para continuar con la ardua tarea de interpretar nuestro pasado continuamente cambiante.

La imaginación aquí ha de jugar un rol importantísimo, pues hará de nexo entre los fragmentos de hechos recuperados ¡Que maravilloso mundo nos hemos creado! Cómo puede ser que sea tan dificultoso acceder a este si ahora me es tan ameno. Dudamos. El placer se corresponde con el trabajo arqueológico sobre las memorias, pero no se puede asegurar que sea contemporáneo al tiempo pasado donde se guarda. Si esta labor es constante, aquel momento tampoco, entonces, fue percibido. Sino más bien, fue guardado y privado en un proceso automático de autodefensa, como una reserva sana ante la demencia de lo cotidiano, contra el presente, el cual se construye sobre los cimientos (de mezcla incierta por el momento y, tal vez, para siempre) de un pasado, bajo las direcciones de un futuro tan funcional como un guía extranjero en su propia tierra. El tiempo pasa a funcionar como un parámetro que divide al sujeto, lo separa de su física y lo sitúa en diferentes lugares. La vida no es vivida sino por medio de recreaciones, de piezas del arte escénico que construimos para nuestro propio placer, como remedio ante la locura de la incomprensión de la vida misma. El constante transitar es solo superado a medida que obramos inconscientemente respondiendo a las circunstancias del momento. Lo único que racionalizamos es que tipo de pasado queremos, por tanto determinamos un futuro en base al trabajo de ordenamiento de nuestra biblioteca memoriosa que prevemos.

¡A cuanto innecesario esfuerzo nos obligamos! En un mundo donde solo la compresión se da por medio de interpretaciones de la cosa en sí, pareciera que actuamos adaptándonos, mimetizándonos mejor dicho, con el entorno. Imaginemos, sino, otra manera; simple y directa. La experiencia cotidiana es el desenfreno emocional, es un actuar sin pasado pues no es necesario guardar nada que no vayamos a utilizar después. ¡Cuánto más intolerable ha de volverse el mundo! De otra manera, ejercemos un control e influencia sobre este, motivados por la voluntad incomprensible de hecho o por hecho, con el fin de lograr la impresión de lo real, que no es más que lo que nosotros podemos construirnos a nosotros mismos.

Por lo demás, el caos de nuestro almacenamiento de recuerdos solo se explica por el devenir natural, el emplazamiento de la futura faena y por el presente de inconsciencia destructora por la represión anti natura que la sociedad impone. La dirección de esta obra solo es digna de un Dios o una bestia, y el entramado, las piezas del rompecabezas han de ser cuidadosamente desordenadas y escondidas en pos de asegurar el entretenimiento.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s