Insane in the brain

Hállome frente a la piscina del Ego,
la mirada me es devuelta por lo profundo,
sumergido en las marianas de la desesperación
donde ningún otro Yo anterior a este que escribe se ha animado.

Hasta donde el aire alcance, me hundo
y por el oscuro abismo buceo.

Yacen en el fondo del subconsciente, reliquias
celosamente custodiadas por demonios rojos.
Tesoros en un tiempo de sacrificios
hasta que un nuevo hombre drague tales ruinas.

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