El oso polar

No solo Dostoyevski observó este fenómeno, Tolstói también hablaba de él. Decía Tolstói que su hermano le había puesto una difícil prueba para poder entrar a formar parte de su club:

“Quédate en el rincón hasta que dejes de pensar en un oso blanco”

El cerebro hace este tipo de esas cosas,
anula estímulos,
elige;
al cruzar la calle, por ejemplo,
no está está atento a la posición de la luna en el cielo,
por más grande y brillosa que esté,
al menos no debería, no es recomendable.

Cuando la música cesó,
antes que empezara la siguiente canción,
percibí una interferencia, ruidos a fritura,
una lluvia de electricidad estática.
Pensé que era parte de la ilusión de silencios y sonidos
que suele tener la música que escucho,
pero resultó ser un desperfecto de mi computadora,
ya que la falla persistía tanto en los auriculares como con los parlantes.

Ahora, aunque la música a cierto volumen tape el ruido,
sé que está ahí, en el fondo escondido
como un rugido.

***


Un comentario

  1. Pippo Bunorrotri · septiembre 30, 2018

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