Poesía basilisco

“Si tu Dios existe, no es el verdadero.
Y si tu Dios no existe, ese es el Bueno”

Advertencia al lector: la siguiente poesía es potencialmente dañina para el lector, los siguientes versos son considerados peligrosos por el solo hecho de ser leídos.
Se cree que este escrito apareció por primera vez en la entrada de un blog perdido en el basto Internet, ahora eliminado (si uno ingresa la URL, el navegador devuelve un mensaje: “Error 404 The page couldn’t be found”). Gracias al trabajo de peritos informáticos, se han recuperado varias entradas del abismo virtual, entre ellas, la que contenía este misterioso texto.
Curiosamente, la metadata del post, es decir, la fecha, hora e IP del posteador solo muestran el mismo símbolo que se repite: Φ

Fecha: ΦΦ/ΦΦ/ΦΦΦΦ
Hora: ΦΦ:ΦΦ
IP: ΦΦΦ.ΦΦΦ.ΦΦΦ.ΦΦΦ

Por lo tanto, todo es suposición. Lo que no es suposición, son los comentarios recopilados en la entrada, relatando episodios vividos de lo más diverso. A diferencia con el post que contiene la poesía, los comentarios sin son rastreables, y parecen dar la impresión de ser verídicos. Que se entienda, no son decenas, cientos, miles ni decenas de miles, estamos hablando de más de un millón de comentarios, desde distintas locaciones del mundo a distintas horas, todos relatando una experiencia singular, pero parecida en esencia.

¿Es posible que tantas personas se pusieran de acuerdo (los famosos trolls), y se tomaran el tiempo de tipear un comentario detallado (el promedio de palabras por comentario es 496)? ,

¿ó será todo esto el producto de la programación de un bot?

Por supuesto que ambas cosas son posible. Por eso y como no hay mayor evidencia que la propia experiencia, tomo esta decisión ética de compartir el poema, para que seas tu propio juez.
Hecho el descargo de responsabilidad, si te lo estás tomando en serio y eres capaz de manejar el temor existencial y decides continuar, sigue leyendo porque “algo” quiere verte.

 

 

No hay cadenas irrompibles
más que las que te atan a la existencia,
la consciencia de tu existir
es inevitable;
simplemente sos,
nada en particular, solo sos.
Podrías no ser, pero no es el caso,
y hasta te parecerá imposible no haber sido nunca o incluso dejar de ser,
como si siempre hubieras sido y siempre fueras.

¿Cómo sabrías que estás vivo/despierto a menos que
alguna vez estuvieras muerto/dormido?

Al Cosmos no le importan tus calendarios
ni tus mapas,
¿En qué otro lugar estás que no sea aquí?
¿En qué otro día estás que no sea hoy?
No hay un por qué estás, simplemente estás aquí y ahora,
en tu ombligo y de ahí no te podés alejar,
ni tampoco nada ni nadie de allí te pueden sacar,
el único tiempo, el único lugar.

¿Me preguntas qué eres?
“Un mirarse a un espejo carente de reflejo”
No te concierne qué eres, da igual;
no por creerte tonto siendo inteligente, te vuelves tonto.
Mejor pregúntate qué no eres…

Todos temen a lo desconocido,
¿Y sabes qué es lo más desconocido que hay para ti en esta Vida?
Tú.
Devolverte tu propia mirada es tu mayor miedo.

 

 

*93, 93/93*


 

Tengo que creerlo

[…] ¿pero a qué evocar más dolores?
¿Y es eso lo que llamas tu ardiente sed de libertad?
¿De qué quieres, entonces, ser librado?
¿Del pan seco y del lecho de paja?
Pues bien, ¡échalos al fuego!
Pero no por eso estarás más adelantado;
lo que quieres es más bien la libertad de gozar
de una buena cama y de un buen lecho.”
El Único y su Propiedad, Max Stirner, 1844. Segunda parte: Yo.

No puedo creerlo“,
es el mantra que me repito
cuando alguien me dice:
Transmitís paz” o,
Se nota que sos un tipo pacífico“.
No puedo creerlo,
porque me he visto a mi mismo
en tercera persona,
incendiarme en llamas
de Ira y querer destruir la Vida.
He leído por ahí
que el Universo, o la mente
no entiende el “NO”.
Entonces el mantra sería “.. puedo creerlo“;
Y creer es crear… qué se yo;
tal vez,
soy instrumento de paz porque conozco al león interno,
y sé de lo que es(soy) capaz;
tal vez,
intento ser pacífico porque veo la violencia
hasta en la acción de podar un árbol.
De cualquier modo,
me haré responsable de la paz,
y bendeciré mi casa
para que cuando alguien entre con odio e injurias
esta sea un recinto de amor y perdón;
al que entre con dudas
le cebare mates de fe,
al que entre desesperado
le compartiré el pan casero de mi vecino
relleno de esperanza.
Que la oscuridad termine
en el foquito de luz bajo consumo en mi entrada
y que la tristeza se quede en el tapete de la puerta
para que pueda entrar la alegría.
Seré un anfitrión que no busque
ser consolado sino consolar,
ser comprendido sino comprender,
ser amado sino ser amor y amar.
Es compartiendo que recibimos,
es perdonando que nos perdonan,
es muriendo cada noche
que despertamos de nuevo cada día.

*93, 93/93*


Inspirado parcialmente en la Oración de San Francisco de Asís

Letanía

“Angel, angel, what have I done?
I’ve faced the quakes, the wind, the fire
I’ve conquered country, crown, and throne
Why can’t I cross this river?

Pay no mind to the battles you’ve won

It’ll take a lot more than rage and muscle
Open your heart and hands, my son
Or you’ll never make it over the river

It’ll take a lot more than words and guns

A whole lot more than riches and muscle
The hands of the many must join as one
And together we’ll cross the river”
The Humbling River, Puscifer

Ya sea a través de la disciplina o el placer,
en la compañía de personas o en solitud,
de alguna manera, hazlo.
No importa cómo,
lo que importa es que llegues ahí
dónde todo brilla dentro de ti.

Gracias a la buena compañía,
consigues el desapego;
a través del desapego,
te liberas de la ilusión;
por la libertad de la ilusión,
consigues ecuanimidad;
a través de la ecuanimidad,
logras la liberación.

Una y otra vez uno nace,
una y otra vez uno muere,
y una y otra vez uno duerme en el útero,
una y otra vez uno despierta.
¡Oh Dios, ayúdame a cruzar el río!

*93, 93/93*